¿CÓMO PUEDO FORTALECER MI FE?
La fe se forma, se fortalece y se vive. En la adolescencia, cada paso puede ser una oportunidad para crecer en Dios.

Pastora Celia Vargas interactúa con un estudiante durante la Reunión de Conquistadores del jueves 15 de mayo de 2025.
15 de mayo, 2025 - 17h00
La fe no se impone ni se hereda: se forma. Y en la adolescencia, cuando el corazón busca sentido y el pensamiento se llena de preguntas, hay un terreno fértil para que esa fe eche raíces firmes. En la Reunión de Conquistadores, nuestros estudiantes descubren cómo la Palabra de Dios puede ser esa fuente que guía, confronta y transforma.
Durante este espacio de Formación Cristiana, se abordaron los desafíos espirituales que surgen en esta etapa: la construcción de la identidad, las decisiones personales, las emociones intensas y el deseo de encontrar dirección en medio del cambio. La Biblia fue presentada no solo como un texto sagrado, sino como una guía viva, accesible y profundamente relevante.

La Palabra de Dios en manos de nuestros jóvenes, guía fundamental para su crecimiento espiritual.
Uno de los textos centrales fue Josué 1:8, donde Dios anima a Josué, un joven frente a una nueva responsabilidad, a mantenerse firme en Su Palabra:
"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".
Este versículo llevó a los estudiantes a entender que la fe no se fortalece al desaparecer el miedo, sino al avanzar con valentía a pesar de él. La Escritura no solo da ánimo: también forma el carácter, moldea la visión y enseña a caminar con decisión.
El mensaje se profundizó con 2 Timoteo 3:16-17:
"Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto".
Este pasaje mostró que fortalecer la fe no se trata únicamente de sentirse acompañado por Dios, sino de dejarse formar por Él. En un tiempo donde abundan opiniones y se forjan convicciones, la Palabra actúa como una voz firme que enseña, corrige y prepara. Dios no espera perfección, sino disposición: corazones listos para aprender, reconocer errores y crecer con integridad.
La enseñanza se completó con una imagen profundamente significativa: la Palabra como luz en el camino, según Salmos 119:105:
"Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino".
Esta verdad resonó con fuerza entre los estudiantes, que día a día enfrentan decisiones que necesitan claridad. A esto se sumó una frase del evangelista D. L. Moody, que encapsula lo aprendido: “La Biblia es una ventana en esta prisión del mundo, a través de la cual podemos mirar la eternidad.”
Porque eso es lo que representa fortalecer la fe: no solo saber qué creer, sino ver la vida desde una nueva perspectiva, con esperanza, propósito y firmeza. En la Reunión de Conquistadores, cada encuentro es una oportunidad para que esa fe deje de ser heredada o repetida y comience a vivirse con convicción.
Fortalecer la fe es un proceso activo que involucra compromiso, valentía y apertura a la transformación. En esta etapa de la adolescencia, donde tantas preguntas y retos aparecen, la Palabra de Dios es el ancla segura que sostiene, guía y renueva. La Reunión de Conquistadores no solo invita a conocer la Biblia, sino a vivirla en cada paso, desarrollando una fe sólida y personal que dará frutos a lo largo de toda la vida.